Jugaba bajo la lluvia y corría chapoteando el agua que pasaba junto al cordón de la vereda.
Todavía recuerdo esos días de verano cuando tenía unos 7 años, vivíamos con mi familia en Venezuela, era una casa en el campo, fue tal vez el lugar donde viví mas aventuras, al principio no teníamos luz eléctrica, con el tiempo a alguien se le ocurrió levantar la llave general y "se hizo la luz", de todas maneras no teníamos televisor, así que ahí fui junto con mis hermanos desde náufragos, modelos, protagonistas de alguna obra de teatro, amazonas, exploradores, escultores en barro, cazadores de escorpiones, entre miles de aventuras mas. A eso de las 5 de la tarde pasaba el hombre del camión echando agua, las calles eran de tierra y estaba todo en construcción así que cada tarde el camión pasaba, con mis hermanos corríamos con lo que tuvieramos puesto a esperar que pasara frente a nuestra casa, el señor al vernos se detenía unos minutos y nosotros jugábamos bajo el agua que caía con fuerza, luego, el seguía con su trabajo y nosotros nos acostábamos en el piso a secarnos al sol. Todavía puedo sentir el olor de la tierra mojada, el olor del piso secándome, las montañas verdes rodeándome, todo era perfecto, no habían problemas.
Pero, en algún momento crecí y de repente jugar bajo la lluvia es peligroso, te puede caer un rayo!, si jugas con tierra te podes enfermar, el agua de la calle está contaminada!!!
Así que ahí están nuestros hijos todo el día frente a lo único que nos hicieron creer que no contamina, los electrónicos. Y sí, tal vez no les de gripe estar frente al televisor, ni los ensucia jugar en el tablet, pero están perdiéndose lo mas lindo de la vida, que es vivirla!
Es que trabajamos tanto tratando de tener dinero para poder comprarles el ultimo iphone, el ultimo vídeo juego, un televisor mas grande, y tenemos tan poco tiempo!...cómo van a saber lo que se sintió vivir nuestra niñez si no los dejamos vivirla?
Tomémonos el tiempo para ser niños otra vez, hagamos estatuas de barro, juguemos bajo la lluvia hasta que salga el arco iris, y cuando ya hayamos agotado todos los juegos comámoslos a besos, de esos que los hacen reírse a carcajadas, hagámosles cosquillas y abrasémoslos bien fuerte!
Ellos mañana crecerán y tal vez no sepan nunca el nombre del hombre del camión, tal vez yo ya no esté, pero las aventuras vividas habrán marcado sus vidas.
Así que no esperemos mas ese día libre para jugar. El momento es ahora y ellos son nuestra mayor responsabilidad.

wow, excelente, me encanto.
ResponderEliminarQue lindo, todo eso, yo recuerdo ahora cosas que hacia de niño y me da miedo de solo imaginarmelo, pero en ese momento era todo aventura, buena refelxiòn Gio.
ResponderEliminarExelente..y cuán cierto es todo lo que describes..hasta parece que es mi infancia .. ami me encanta y disfruto sacar ami hijo de 7 a jugar fuera con tierra y lodo...algo fin que hay agua para bañarlo....saludos me encanta tu blog!!
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