No me equivoqué de fecha, se muy bien que hoy no es ese día, pero quién no estuvo pendiente de esa fecha, de ese día que por treinta años lo esperamos. Hace treinta años atrás, en la película Volver al Futuro, viajaban al '21 de Octubre de 2015', una película que seguramente todos vimos en aquella época y algunos la volvimos a ver ahora. La diferencia que antes, tenía solo 5 años, todo lo que dejó en mí la película fue fascinación por la sola idea de ir y venir en el tiempo. Ahora un poco más madura (tal vez), y con algunos hijos y responsabilidades, pude ver la misma película y entender cosas diferentes.
Esa frase que "Doc" le dice a "Marty", se me quedó grabada, -"Algo pasa con tus hijos!!!" y ahí sin dudarlo ni un segundo salen al rescate; Y quien no lo haría?
Tal vez hoy no tengamos la super máquina que nos lleve de un lado al otro en la historia para solucionarle los problemas a nuestros hijos, pero hay algo tan poderoso como esa máquina, la tenemos todos y cada uno de nosotros, se llama memoria. Por medio de nuestra memoria podemos viajar a nuestro pasado, así cuando nuestros hijos estén con problemas de adolescentes, solo tenemos que ir ahí, buscar en ese adolescente que fuimos y tratar de ponernos en su lugar, rápidamente volver al presente para que así podamos darle un consejo sabio, y tal vez, si la máquina funcionó como debía, en unos años veremos ese futuro con cada pieza encajando donde debe ir.
Volviendo al pasado puedo entender los momentos de frustración que mi hija tiene cuando no la dejo hacer algo que ella siente que tiene derecho, viajando al pasado puedo entender la respuesta negativa de mis hijas al decirme que ellas no usaron mi maquillaje cuando todavía tienen restos de labial en su cara.
Volviendo, puedo ser la niña, la adolescente, la novia, la hija, puedo ser todo lo que fuí sin cometer el desastre de cambiar nada del pasado pero sí tratar de que el futuro, mío, de mis hijos, de mi compañero y mejor amigo, sean mejor.
Así que los invito a hacer ese viaje, haganlo cada día! es gratis, hace bien y da buenos resultados. Yo, mientras viajo, fantaseo con el futuro, trazo metas, planeo, así vivo cada día trabajando por eso, y con el entusiasmo de ver si lo estoy logrando o no, espero dentro de unos treinta años decir que viajar valió la pena, mientras tanto disfruto del proceso.


